1. Pela los plátanos, córtalos por la mitad a lo largo y luego en trozos de 4–5 cm.
2. Calienta en un cazo a fuego medio, removiendo, la leche de coco con el agua y las hojas de pandan atadas en un nudo.
3. Añade el azúcar de palma y la sal y remueve hasta que el azúcar se disuelva.
4. Incorpora el plátano y cuécelo a fuego lento, sin que hierva, 8–10 minutos, hasta que esté tierno pero sin deshacerse.
5. Saca las hojas de pandan y deja reposar el postre 5 minutos.
6. Sírvelo caliente o templado en cuencos pequeños.
Consejo: Su nombre significa literalmente «plátano ordenado monje», en alusión a la fruta «vestida» con la leche de coco blanca. En Tailandia se hace con el pequeño y compacto plátano kluai nam wa; si usas plátano macho, elige uno amarillo, algo moteado y más dulce.
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