1. Lava el pepino, córtale los extremos y golpéalo con la hoja ancha de un cuchillo o con un rodillo hasta que se agriete y se abra.
2. Córtalo en diagonal en trozos de 3–4 cm, espolvoréalo con la sal, mézclalo y déjalo reposar 10 minutos; después, tira el líquido que suelte.
3. Pica pequeño o machaca el ajo.
4. Para el aliño, mezcla el ajo, el vinagre de arroz negro, la salsa de soja, el azúcar y el aceite de sésamo.
5. Mezcla el pepino con el aliño y rocíalo con el aceite de chile.
6. Sírvela enseguida o déjala reposar 15 minutos en la nevera.
Consejo: Es el entrante frío más popular de China. Golpear el pepino no es solo espectacular: en su superficie irregular y agrietada el aliño se adhiere mucho mejor que en el pepino cortado en rodajas.
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