1. Pica las hojas de pandan, tritúralas con 400 ml de agua en la batidora y exprime el jugo verde pasándolo por un colador fino o una gasa.
2. Mezcla el jugo de pandan con la harina de arroz, el almidón de tapioca y la sal hasta que quede liso y luego cuécelo a fuego bajo, sin dejar de remover, hasta obtener una masa verde, espesa y traslúcida.
3. Presiona la masa caliente a través de un colador de agujeros grandes o un tamiz para cendol sobre un bol con agua helada: así cuaja en gotas cortas con forma de gusanito; escúrrelas.
4. Cuece el azúcar de palma con el agua y una hoja de pandan a fuego bajo hasta obtener un almíbar espeso, saca la hoja y deja que el almíbar se enfríe; mezcla la leche de coco con una pizca de sal.
5. Pon en cuencos o vasos una ración de gotas de pandan y judías rojas dulces y amontona encima el hielo picado.
6. Riégalo con la leche de coco salada y el almíbar de azúcar de palma y sírvelo enseguida.
Consejo: Es el refresco callejero favorito de Malasia e Indonesia, el postre de las tardes calurosas. Si no tienes tamiz para cendol, también puedes presionar la masa con una manga pastelera sobre el agua helada; la profundidad acaramelada del azúcar de palma le da su carácter.
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