1. Deshuesa las guindas (si son congeladas, descongélalas), espolvoréalas con el azúcar y déjalas escurrir en un colador 30 minutos; recoge en una cazuela el jugo que suelten: con él harás la salsa.
2. Tamiza la harina con la sal en un bol, añade el kéfir y el huevo y amásalo hasta obtener una masa blanda, lisa y que no se pegue; déjala reposar tapada 20 minutos.
3. Estira la masa sobre una tabla enharinada hasta 2 mm de grosor y corta discos con un vaso de 7 cm. Pon en el centro de cada disco 3–4 guindas, dóblalos por la mitad y pellizca bien el borde (para que no se salga el jugo de guinda).
4. En una olla grande, lleva agua a ebullición y echa los vareniki por tandas; cuando suban a la superficie, cuécelos 3–4 minutos más y sácalos con una espumadera.
5. Mientras tanto, lleva a ebullición el jugo de guinda y redúcelo a fuego bajo 5 minutos. Pon los vareniki en un plato, riégalos con la salsa de guinda y sírvelos con nata agria.
6. Sírvelos calientes o tibios, espolvoreados con un poco de azúcar si quieres.
Consejo: Los vareniki de guinda son el plato festivo del verano ucraniano: durante la semana o dos de temporada de guindas se preparan en casi todas las familias; si amasas la masa con kéfir, queda especialmente tierna y elástica.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.