1. Disuelve la levadura y el azúcar en la leche tibia y déjala reposar 10 minutos, hasta que haga espuma.
2. En un bol, mezcla la harina y la sal, añade la leche con levadura y 2 cucharadas de aceite y amásalo 8–10 minutos hasta obtener una masa lisa y elástica; déjala levar tapada en un lugar cálido 1 hora, hasta que doble su volumen.
3. Divide la masa en 16 trozos iguales, forma bolas y colócalas una al lado de otra, con un pequeño espacio entre ellas, en una bandeja untada con aceite (o en un molde redondo); déjalas levar 30 minutos más y precalienta el horno a 200 °C.
4. Hornéalos 20–25 minutos, hasta que la parte de arriba esté dorada.
5. Mientras tanto, machaca el ajo con una pizca de sal hasta obtener una pasta y mézclalo con el aceite de girasol, 2 cucharadas de agua y el eneldo picado fino.
6. Pinta generosamente los panecillos todavía calientes con el aliño de ajo y déjalos reposar tapados 5 minutos, para que lo absorban; sírvelos calientes, con borsch.
Consejo: Los pampushky son el compañero inseparable del borsch ucraniano: los panecillos tiernos con ajo se desgarran y se mojan en la sopa caliente.
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