1. Pon en remojo los cacahuetes crudos y pelados en agua fría 2 horas (o toda una noche) y escúrrelos.
2. Lleva el agua a ebullición con el anís estrellado y la sal, echa los cacahuetes y cuécelos a fuego bajo 20–25 minutos, hasta que estén tiernos, pero sin deshacerse; déjalos enfriar en el líquido y escúrrelos.
3. Lava las ramas de apio, quítales las hebras y córtalas en trozos de 1 cm.
4. Escalda el apio en agua hirviendo 30 segundos, enfríalo en agua con hielo y escúrrelo bien.
5. En un bol, mezcla el apio y los cacahuetes con el vinagre de arroz, el aceite de sésamo, el azúcar y una pizca de sal.
6. Sírvela fría, como entrante o como tapa para acompañar la cerveza.
Consejo: Los cacahuetes tiernos cocidos en caldo anisado y el apio crujiente son uno de los platos fríos más habituales en las mesas de los restaurantes chinos. Puedes preparar los cacahuetes cocidos con antelación: en la nevera se conservan 3 días.
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