El sticky toffee pudding es uno de los postres británicos favoritos: un bizcocho de dátiles tierno y húmedo, bañado en una salsa caliente de caramelo.
El pudin
1. Pica pequeños los dátiles, cúbrelos con agua hirviendo y déjalos reposar 10 minutos, hasta que se ablanden: dan a la masa su humedad y su dulzor profundo.
2. Bate la mantequilla blanda con el azúcar moreno hasta que esté espumosa y luego añade los huevos uno a uno.
3. Tamiza encima la harina de trigo y la levadura química y mézclalo con suavidad.
4. Incorpora los dátiles remojados junto con su agua.
5. Viértelo en un molde untado con mantequilla y hornéalo a 180 °C 30–35 minutos: estará listo cuando una brocheta clavada en el centro salga limpia.
La salsa de caramelo
6. Lleva a ebullición el azúcar moreno, la mantequilla y la nata y déjalo burbujear unos minutos, hasta obtener un caramelo espeso y brillante. Viértelo sobre el bizcocho todavía caliente.
Consejo: Lo auténtico es tomarlo caliente, con helado de vainilla: los dátiles le dan su profundo sabor a caramelo.
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