1. Precalienta el horno a 180 °C; unta con mantequilla y enharina un molde desmontable de 24 cm.
2. Pela las manzanas, quítales el corazón y córtalas en gajos finos; riégalas con el zumo de limón, para que no se oscurezcan.
3. Funde la mantequilla y deja que se temple un poco; bate los huevos con el azúcar 5 minutos, hasta que estén espumosos, y luego añade la mantequilla, la leche y la ralladura de limón.
4. Tamiza sobre la mezcla de huevo la harina con la levadura química y una pizca de sal y remueve hasta que no haya grumos; incorpora la mitad de los gajos de manzana.
5. Vierte la masa en el molde, cubre la superficie con el resto de los gajos de manzana en abanico, superpuestos, y hornéala 45–50 minutos, hasta que esté dorada y un palillo salga limpio.
6. Deja que se temple un poco, desmóldala y sírvela tibia o fría, espolvoreada con azúcar glas.
Consejo: Es la favorita de las meriendas familiares italianas, con mucha manzana y poca masa; antes de hornearla, puedes espolvorear la superficie con un poco de azúcar moreno, para que se caramelice, y tapada se mantiene tierna 3 días.
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