La gracia de la smash burger es asarla rapidísimo a muy alta temperatura: la carne se aplasta literalmente contra la superficie caliente y así se forma una capa fina, tostada y caramelizada.
1. Divide la carne picada de vacuno en cuatro bolas iguales, pero no las compactes: la textura suelta es lo que la hará jugosa. No la sales antes de hacerla, porque la sal le quita humedad.
2. Calienta muchísimo una sartén de fondo grueso o una plancha de hierro fundido: está lista cuando una gota de agua se pone a bailar enseguida.
3. Pon una bola de carne y aplástala con una espátula firme, lo más ancha posible. Ahora sí, salpimienta la parte de arriba.
4. Hazla unos 2 minutos por un lado, hasta que tenga un borde oscuro y crujiente, y dale la vuelta. Pon encima una loncha de cheddar y hazla 1 minuto más, hasta que el queso se funda.
5. Parte los panes de hamburguesa por la mitad y tuesta la cara cortada en mantequilla hasta que esté dorada.
6. Para la salsa, mezcla la mayonesa, el kétchup, la mostaza y el pepinillo picado pequeño y salpimiéntala.
7. Montaje: pan de abajo, una cucharada de salsa, la carne con queso y el pan de arriba.
Consejo: Sírvela enseguida, bien caliente: la smash burger está en su mejor momento cuando el queso aún está fundido.
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