1. Cuece las patatas con piel, pélalas, pásalas todavía calientes por el pasapurés y deja que se enfríen por completo.
2. Añade a la patata la harina, el huevo, la sal y la nuez moscada y amásalo rápido hasta obtener una masa lisa: no la trabajes demasiado.
3. Sobre una tabla enharinada, forma cilindros del grosor de un dedo y córtalos en trozos de unos 2 cm.
4. Haz rodar los trozos entre las palmas de las manos hasta darles forma de ñoquis alargados de unos 6 cm, más finos por los extremos.
5. Cuécelos en agua con sal apenas burbujeando 2–3 minutos, hasta que suban; luego sácalos con una espumadera y escúrrelos.
6. Antes de servirlos, dóralos en mantequilla y sírvelos con asados o chucrut.
Consejo: Salen mejor con patatas cocidas el día anterior: la patata seca necesita menos harina, y así los ñoquis quedan más tiernos.
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