Los muffins de arándanos son de los dulces más agradecidos para principiantes: no necesitas batidora ni amasar y, aun así, salen muffins esponjosos que suben mucho. El secreto está en mezclar rápido y con suavidad.
1. Precalienta el horno a 190 °C y prepara 8 cápsulas de papel para muffins (es lo que da la masa). En un bol grande mezcla 300 g de harina de trigo, 2 cucharaditas de levadura química y 150 g de azúcar: será la mezcla seca.
2. En otro bol bate los 2 huevos y añade 200 ml de leche y 100 g de mantequilla derretida y templada. Mezcla hasta que quede homogéneo.
3. Vierte la mezcla húmeda sobre la seca y remueve solo hasta que se una. No pasa nada si quedan algunos grumitos: así debe ser.
4. Incorpora con cuidado 200 g de arándanos, para que se mantengan enteros y no tiñan de azul toda la masa.
5. Reparte la masa con una cuchara en las cápsulas, llenando cada una hasta unos dos tercios, para que tenga sitio para subir.
6. Hornea a 190 °C 20–22 minutos. Están listos cuando la superficie está dorada y elástica; si pinchas un palillo, debe salir seco.
Consejo: No mezcles en exceso la masa: la mezcla algo grumosa es la que da muffins bonitos y altos. No abras el horno durante los primeros 15 minutos de cocción, para que la superficie forme una bonita cúpula.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.