1. Lava el toor dal y cuécelo con 500 ml de agua 25 minutos, hasta que esté tierno; luego bátelo con unas varillas hasta que quede liso.
2. En el mortero, maja la pimienta negra y el comino con los dientes de ajo hasta obtener una pasta gruesa.
3. En una cazuela, añade al resto del agua la pasta de tamarindo, el tomate picado, la cúrcuma y la sal y cuécelo 8–10 minutos, hasta que el tomate se ablande y desaparezca el sabor a tamarindo crudo.
4. Añade la pasta de pimienta y ajo y el dal cocido y caliéntalo hasta que la superficie se ponga espumosa y empiece justo a hervir; en ese momento retíralo del fuego (el rasam no debe hervir mucho tiempo, porque pierde su aroma).
5. Para el tadka, calienta el ghee, echa las semillas de mostaza y, cuando salten, añade el chile seco, las hojas de curry y la asafétida; pasados unos segundos, viértelo sobre el rasam y espolvoréalo con el cilantro fresco.
6. Sírvelo bien caliente, para beber en taza o vertido sobre arroz.
Consejo: El rasam es la sopa «curativa» de la comida sudindia: ligera, picante de pimienta y ácida, y también se recomienda para el resfriado. Según los tamiles, después de un buen rasam a uno le brota el sudor en la frente.
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