1. Revisa los arándanos, lávalos y sécalos con papel de cocina.
2. En un bol, aplasta gruesa la mitad de los arándanos con un tenedor y una de las cucharadas de miel, para obtener una bonita salsa morada.
3. En otro bol, bate el skyr con la leche con unas varillas hasta que quede liso y cremoso.
4. Monta capas en cuatro vasos o cuencos: abajo la mitad del skyr cremoso, encima la salsa de arándanos aplastados y luego el resto del skyr.
5. Esparce por encima los arándanos enteros.
6. Riégalo con el resto de la miel y sírvelo frío, enseguida.
Consejo: El skyr es la base de la cocina islandesa desde hace más de mil años: un lácteo espeso y ácido, parecido al requesón, con muchísima proteína y poca grasa. Los islandeses lo desayunan aligerado con leche o nata, un poco de azúcar y arándanos silvestres. Si no encuentras skyr, con yogur griego espeso queda igual de rico.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.