1. Para la masa, mezcla la harina con el azúcar y la sal, desmenuza en ella la mantequilla fría y luego amásala con el agua fría que admita hasta obtener una masa lisa y blanda; envuélvela en film y déjala reposar 30 minutos.
2. Cuece los dátiles sin hueso con un poco de agua 5 minutos, hasta que estén tiernos, y luego cháfalos con un tenedor hasta hacerlos pasta; incorpora el agua de azahar, el anís molido, una pizca de clavo molido y la ralladura de limón.
3. Estira la masa fina (2–3 mm) y córtala en tiras de 10 cm de ancho.
4. Pon a lo largo, en el centro de cada tira, un cilindro de pasta de dátiles, dobla la masa encima y ciérrala; luego corta el cilindro en diagonal en rombos de 5 cm.
5. Fríelos por tandas en abundante aceite a 175 °C 3–4 minutos, dándoles la vuelta, hasta que estén dorados, y sácalos a papel de cocina (la cantidad de aceite indicada es la que absorbe el plato).
6. Sírvelos calientes, tradicionalmente con una bola de helado de vainilla.
Consejo: Los imqaret son el dulce callejero del puerto de La Valeta, y recién sacados de la sartén son como mejor están; la receta tradicional lleva también un poco de licor de anís en la masa: aquí, sin alcohol, el anís molido aporta el mismo aroma.
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