1. Corta el chile verde en rodajas finas y la cebolla en trozos pequeños; pela el tomate y córtalo en dados pequeños.
2. En una sartén pequeña (el sahan tradicional), calienta la mantequilla y el aceite de oliva y pocha la cebolla y el chile 4–5 minutos.
3. Añade el tomate, sálalo y cuécelo 6–8 minutos, hasta que se evapore la mayor parte del jugo y quede un ragú jugoso.
4. Casca dentro los huevos y remuévelos ligeramente con una cuchara de madera, solo unas pocas veces: la yema y la clara no deben mezclarse del todo.
5. Cuando el huevo aún esté cremoso, retíralo del fuego, ponle pimienta y espolvoréalo con copos de chile.
6. Sírvelo bien caliente en la misma sartén, con pan recién hecho, para mojar.
Consejo: El eterno debate turco: ¿lleva cebolla o no? Las dos versiones son auténticas; si lo preparas para desayunar, muchos la omiten. Lo esencial: el huevo debe quedar tierno.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.