1. Salpimienta los muslos de pollo, pásalos por harina y dóralos por todos lados en aceite de oliva caliente; luego sácalos.
2. En el mismo aceite, pocha la cebolla picada pequeña y el ajo machacado.
3. Añade el concentrado de tomate, vierte el vino blanco y rasca los restos pegados al fondo.
4. Echa el tomate pelado de lata, vierte el caldo de carne y vuelve a poner el pollo.
5. Cuécelo tapado unos 30 minutos; luego añade los champiñones en cuartos y cuécelo todo junto 10 minutos más.
6. Salpimiéntalo y sírvelo espolvoreado generosamente con perejil fresco.
Consejo: Según la leyenda, el cocinero de Napoleón lo improvisó tras la batalla de Marengo. Originalmente se servía también con cangrejos de río y huevo frito; en casa, el guiso de tomate y vino ya es estupendo por sí solo. Con baguette fresca, perfecto.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.