1. Desmenuza con un tenedor el atún escurrido y mézclalo con el perejil picado fino, la cebolla rallada, las alcaparras, la harissa y un poco de sal y pimienta.
2. En una sartén, calienta el aceite con una altura de 2–3 cm (a unos 180 °C).
3. Pon dos láminas de pasta filo una encima de otra (así es más resistente), amontona en el centro una cuarta parte del relleno de atún, haz un hueco en el centro del montoncito y casca en él con cuidado un huevo.
4. Dobla rápidamente la lámina en triángulo o en media luna, aprieta los bordes y deslízala enseguida en el aceite caliente.
5. Fríela aproximadamente 1 minuto por cada lado, hasta que esté dorada y crujiente, mientras la yema queda líquida por dentro; sácala sobre papel de cocina.
6. Prepara las demás del mismo modo y sírvelas enseguida, con gajos de limón.
Consejo: El brik es el entrante de ramadán más querido de Túnez; en lugar de la auténtica y fina hoja de malsouka, la pasta filo también funciona bien. Hay que comerlo cogiéndolo por la esquina y sorbiendo la yema sin que gotee: es la divertida prueba de la cena. Al huevo le basta con 1–2 minutos, porque si se fríe más tiempo, cuaja del todo.
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