1. Pon los filetes de arenque salado en agua fría y déjalos en remojo 8–12 horas en la nevera, cambiando el agua una o dos veces; pruébalos: deben quedar agradablemente salados, no fuertes.
2. Para el adobo, lleva a ebullición en una cazuela el agua, el vinagre y el azúcar hasta que el azúcar se disuelva; luego añade la pimienta de Jamaica y el laurel y deja que se enfríe por completo.
3. Corta la cebolla morada en aros finos y la zanahoria en rodajas finas o en tiras.
4. Escurre el arenque, sécalo con papel de cocina y córtalo en trozos de 2 cm.
5. Coloca por capas en un tarro limpio el arenque, la cebolla y la zanahoria y cúbrelo por completo con el adobo frío.
6. Ciérralo y déjalo madurar en la nevera al menos 24 horas, aunque mejor 2 días; sírvelo con patatas nuevas cocidas, nata agria y cebollino.
Consejo: En Suecia no hay Navidad, Pascua ni noche de San Juan (midsommar) sin arenque marinado. El adobo sigue la proporción clásica «1-2-3»: 1 parte de vinagre, 2 de azúcar y 3 de agua. En la nevera se conserva 1–2 semanas; si no encuentras arenque salado, también puedes prepararlo con arenque matjes, y entonces no hace falta el remojo.
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