1. Lava el arroz y precuécelo en agua ligeramente salada 10 minutos (hasta que esté a medio hacer); luego escúrrelo y deja que se enfríe.
2. Ralla fina una de las cebollas y amásala bien con la carne picada, el arroz frío, el huevo, sal y pimienta; con las manos mojadas, forma albóndigas del tamaño de una nuez y pásalas por harina.
3. En una sartén honda o en una cazuela, calienta el aceite, dora ligeramente las albóndigas por todos lados 4–5 minutos y sácalas.
4. En ese mismo aceite, pocha la otra cebolla picada pequeña y la zanahoria rallada hasta que estén tiernas; incorpora el concentrado de tomate, la nata agria y el agua y salpimiéntalo.
5. Vuelve a poner las albóndigas en la salsa, añade el laurel y cuécelas tapadas a fuego bajo 25–30 minutos, meneando de vez en cuando la cazuela con cuidado, hasta que el arroz esté completamente tierno y la salsa espese.
6. Sírvelas con puré de patata, pasta, trigo sarraceno o pan fresco, espolvoreadas con eneldo.
Consejo: Las tefteli eran las favoritas de los comedores y guarderías soviéticos; no cuezas el arroz del todo de antemano, porque se seguirá cociendo en la salsa: así la albóndiga queda jugosa y no se deshace.
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