1. En un bol, mezcla los huevos con unos palillos, sin batirlos, con movimientos laterales, para que la clara se integre pero no entre aire.
2. Añade el dashi, el azúcar, el mirin, la salsa de soja y la sal y mezcla hasta que el azúcar se disuelva.
3. Calienta a fuego medio-bajo una sartén (a ser posible rectangular) y úntala con una capa fina de aceite con papel de cocina mojado en aceite.
4. Vierte un cuarto del huevo, extiéndelo y, cuando la base haya cuajado pero la superficie aún esté húmeda, enróllalo desde el extremo más alejado de la sartén hacia ti.
5. Empuja el rollo de nuevo al extremo opuesto de la sartén, úntala otra vez, vierte otra tanda (también debajo del rollo) y enróllala de nuevo; sigue así hasta acabar el huevo.
6. Envuélvela en una esterilla de bambú para sushi o en papel de horno para darle forma 5 minutos y luego córtala en lonchas de 2 cm y sírvela caliente o fría.
Consejo: La tamagoyaki es la tortilla dulzona y en capas de los desayunos y bentos japoneses. Hazla a fuego bajo, porque con el azúcar se dora enseguida: el objetivo es un color amarillo claro.
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