1. Quita las semillas a los pimientos y córtalos en tiras de 2 cm de ancho; corta la cebolla en medias lunas.
2. Pincha las salchichas con un tenedor en varios puntos, para que no revienten al hacerlas.
3. En una sartén grande, calienta la mitad del aceite de oliva y haz las salchichas a fuego medio, dándoles la vuelta, 8–10 minutos, hasta que estén doradas por todos lados; sácalas.
4. En el resto del aceite, saltea el pimiento y la cebolla a fuego fuerte 8–10 minutos, hasta que los bordes se doren; luego añade el ajo laminado, el orégano, sal y pimienta.
5. Vuelve a poner las salchichas, vierte el vino blanco, tápalo y cuécelo 15 minutos, hasta que las salchichas estén completamente hechas y el pimiento tierno y dulce.
6. Sírvelas con pan recién hecho y crujiente, o mete las salchichas con los pimientos en un panecillo, como comida callejera italiana.
Consejo: Si no encuentras salchicha italiana, sirve cualquier salchicha fresca de cerdo cruda: lo importante es que no sea ahumada.
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