1. Pon las castañas (si son crudas, cocidas y peladas antes) en una cazuela y cúbrelas con la leche.
2. Cuécelas tapadas a fuego bajo unos 20 minutos, hasta que estén completamente tiernas y hayan absorbido la leche.
3. Tritura las castañas tiernas con la batidora de mano o el pasapurés hasta que estén cremosas.
4. Añade la mantequilla y la nata y mézclalo hasta obtener un puré liso y sedoso.
5. Salpimiéntalo y ralla encima una pizca de nuez moscada.
6. Si está demasiado espeso, aligéralo con un poco de leche caliente; sírvelo muy caliente, como guarnición.
Consejo: El puré de castañas salado es una guarnición incomparable para la caza y las aves: el dulzor natural de la castaña y la cremosidad de la mantequilla realzan el asado. En versión dulce, con azúcar y vainilla, se convierte en postre.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.