1. Corta la aguja de cerdo en dados de 2–3 cm, sálala y dórala rápido y a fuego fuerte por todos lados en una sartén grill caliente o en la parrilla: el aroma a parrilla es la esencia de la mućkalica.
2. Corta la salchicha ahumada en rodajas, la cebolla en medias lunas y los pimientos en tiras; pela los tomates y córtalos en dados.
3. En una cazuela de fondo grueso, pocha la cebolla en el aceite 5–6 minutos, hasta que esté transparente, añade las tiras de pimiento y el ajo machacado y rehógalo 5 minutos más.
4. Aparta la cazuela del fuego, incorpora el pimentón dulce y el picante y luego añade el tomate, la carne a la parrilla y la salchicha.
5. Vierte unos 100 ml de agua, tápalo y cuécelo a fuego bajo 35–40 minutos, sacudiendo de vez en cuando la cazuela (la palabra «mućkati» significa «sacudir»), hasta que la carne esté tierna y la salsa espesa.
6. Sazónalo con pimienta y sírvelo con pan recién hecho o torta de pan, con una cucharada de kajmak o yogur.
Consejo: La mućkalica era originalmente el plato de aprovechamiento de los parrilleros de la zona de Leskovac: si te ha sobrado carne asada, ćevapi o brochetas, también puedes echarlos.
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