1. Pon el cuscús en un recipiente ancho, rocíalo con el aceite de oliva y frótalo desmenuzándolo entre los dedos, para que todos los granos queden cubiertos.
2. Disuelve la sal en la mitad del agua tibia, rocía con ella el cuscús y déjalo reposar 10 minutos, hasta que la absorba.
3. Deshaz bien los grumos con los dedos y luego ponlo en una vaporera (o en un colador metálico) sobre agua hirviendo y cuécelo al vapor sin tapa 10 minutos, hasta que el vapor lo atraviese.
4. Vuelve a ponerlo en el recipiente, rocíalo con el resto del agua, frótalo de nuevo y cuécelo al vapor otra vez 10 minutos.
5. Incorpora al cuscús caliente la mantequilla en trocitos y suéltalo con un tenedor.
6. Sírvelo caliente, con un guiso o un tajín.
Consejo: El seksu (nombre bereber del cuscús) es la base de todo el Magreb, acompañante de los cuscuses del viernes y de los tajines. Cocerlo dos veces al vapor y frotarlo lo vuelve ligero y aireado, con todos los granos sueltos. Si tienes prisa, también puedes prepararlo escaldándolo: cúbrelo con agua caliente con sal, tápalo 5 minutos y luego suéltalo con la mantequilla.
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