1. Pon en remojo las hojas de maíz en agua caliente al menos 30 minutos, para que se vuelvan flexibles. Cuece la pechuga de pollo en agua con sal 20–25 minutos y luego desmenúzala en hebras.
2. Pela los tomatillos y cuécelos 5 minutos con los chiles serranos y el ajo; añade el cilantro, tritúralo hasta que quede liso, sálalo e incorpora el pollo desmenuzado.
3. Bate la manteca de cerdo en la batidora de varillas 3–4 minutos, hasta que esté esponjosa; luego añade poco a poco la masa harina, la levadura química y la sal, alternando con el caldo de pollo tibio, y trabájalo hasta obtener una masa ligera y blanda: un trocito echado en un vaso de agua debe quedarse flotando.
4. Extiende en capa fina 2 cucharadas de masa sobre la parte ancha y lisa de cada hoja, pon en el centro una cucharada del relleno verde de pollo, superpón los dos bordes de la hoja y dobla la parte inferior hacia arriba.
5. Coloca los tamales de pie, con el extremo abierto hacia arriba, en una vaporera, cúbrelos con el resto de las hojas y cuécelos tapados al vapor, sobre agua hirviendo a borbotones, 60–75 minutos; mientras tanto, procura que no se acabe el agua.
6. Están listos cuando la masa se separa fácilmente de la hoja; déjalos reposar 10 minutos y sírvelos desenvueltos, con salsa.
Consejo: Los tamales se congelan bien: mete los tamales fríos con su hoja en una bolsa y, antes de comerlos, vuelve a cocerlos al vapor 20 minutos.
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