1. Pon las costillas de ternera en remojo en agua fría 1 hora (cambiando el agua dos veces), para que suelten la sangre; luego blanquéalas 8 minutos en agua hirviendo, acláralas y recórtales la grasa sobrante.
2. Pon las costillas en una olla limpia con los 3 litros de agua, la cebolla partida por la mitad, el ajo y un trozo de rábano y cuécelas a fuego bajo 1 hora y media, quitando la espuma.
3. Saca la cebolla y el rábano, añade las azufaifas y el resto del rábano cortado en láminas de 3 cm y cuécelo 40 minutos más, hasta que la carne esté melosa; desgrasa la sopa.
4. Mientras tanto, pon los fideos de boniato en remojo en agua templada 30 minutos; haz con los huevos tortillas finas y córtalas en tiras.
5. Sazona la sopa con salsa de soja, sal y pimienta, echa los fideos escurridos y cuécelos 3–4 minutos.
6. Sirve en cuencos hondos las costillas, el rábano y los fideos con su caldo, pon encima las tiras de huevo y cebolleta y acompáñala con arroz.
Consejo: La galbi-tang es una sopa clara y, aun así, contundente: su secreto es un buen remojo y desgrasarla con cuidado. Si la cueces la víspera y la enfrías, podrás retirar fácilmente la grasa solidificada. Las azufaifas pueden sustituirse por dátiles secos.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.