1. Mezcla la levadura y el azúcar en la leche tibia y déjala reposar 5 minutos, hasta que empiece a hacer espuma.
2. Vierte la leche con levadura y el aceite sobre la harina y amasa 10 minutos, hasta que la masa esté lisa, elástica y brillante.
3. Déjala levar tapada en un lugar cálido aproximadamente 1 hora, hasta que doble su volumen.
4. Amasa la masa hasta sacarle el aire, forma un cilindro largo y córtalo en 8 trozos iguales; ponlos sobre cuadrados de papel de horno y déjalos levar 20 minutos más.
5. Colócalos en la vaporera, separados entre sí, y cuécelos al vapor tapados, sobre el agua ya hirviendo, a fuego medio 15 minutos.
6. Apaga el fuego, pero no levantes la tapa durante 5 minutos más, para que los panecillos no se hundan; sírvelos calientes.
Consejo: En el norte de China el mantou es el pan de cada día: puedes servirlo con platos guisados con salsa, o en rebanadas tostadas con leche condensada. Una vez fríos se pueden congelar y, al volver a cocerlos al vapor, quedan como recién hechos.
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