1. Haz cortes en cuadrícula en la piel del magret con un cuchillo afilado, sin llegar a la carne; salpimiéntalo.
2. Ponlo con la piel hacia abajo en una sartén fría y hazlo a fuego medio unos 8 minutos, hasta que la grasa se funda y la piel quede crujiente.
3. Dale la vuelta, haz el lado de la carne 2 minutos y luego termínalo en el horno a 180 °C 8–10 minutos más.
4. Mientras tanto, en un cazo pequeño, cuece los arándanos con el azúcar, el vino tinto y el caldo 8–10 minutos, hasta que espese.
5. Fuera del fuego, incorpora la mantequilla fría, para que la salsa quede brillante.
6. Deja reposar la carne 5 minutos, córtala en diagonal y sírvela con la salsa de arándanos y bolas de patata.
Consejo: No tires la grasa de pato fundida: las patatas asadas en ella quedan inigualables.
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