1. Lava las lentejas en agua fría hasta que el agua salga limpia.
2. En una cazuela, pocha en la mitad de la mantequilla la cebolla picada fina hasta que esté dorada; luego añade el ajo machacado, la cúrcuma y el comino y sofríelo medio minuto.
3. Añade las lentejas y el agua, llévalo a ebullición, desespúmalo y cuécelo tapado a fuego bajo 25–30 minutos, hasta que las lentejas se deshagan y se conviertan en un guiso espeso y cremoso.
4. Salpimiéntalo; si está demasiado espeso, acláralo con un poco de agua caliente.
5. Al servir, funde el resto de la mantequilla y viértela por encima.
6. Sírvelo caliente con gajos de limón y pan fresco (khubz o lavash).
Consejo: En Irán y Baréin, el adasi es el desayuno nutritivo y barato de las mañanas frías, que también sirven los vendedores callejeros de grandes calderos. La lenteja roja se deshace rápido, así que ni siquiera hace falta ponerla en remojo. Si usas lentejas verdes o pardas, el tiempo de cocción es más largo y no quedan tan cremosas.
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