1. Lava varias veces las chufas y luego ponlas en remojo en abundante agua fría, en la nevera, 12–24 horas, hasta que se hinchen; mientras tanto, cambia el agua 1–2 veces.
2. Enjuágalas y tritúralas en la batidora con la mitad del agua fría limpia 2–3 minutos, hasta que queden muy finas.
3. Añade el resto del agua, la rama de canela y la piel del limón pelada en una sola tira, y métela 1–2 horas en la nevera, para que tome los sabores.
4. Cuélala con un paño de trama tupida o una bolsa para leches vegetales y exprime bien el residuo.
5. Incorpora el azúcar hasta que se disuelva y enfríala hasta que esté helada.
6. Sírvela muy fría (incluso medio congelada, granizada), con fartons (bollitos alargados glaseados con azúcar) o sola.
Consejo: Es naturalmente sin leche, sin gluten y sin lactosa; en la nevera se conserva como máximo 2 días, porque se agria rápido.
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