1. Pon las judías azuki en remojo la noche anterior y luego cuécelas en agua limpia 40–50 minutos, hasta que estén tiernas, y escúrrelas.
2. Pela la calabaza, quítale las semillas, córtala en dados, cuécela en los 800 ml de agua 15–20 minutos, hasta que esté tierna, y luego tritúrala con la batidora de mano hasta que quede lisa.
3. Mezcla los 60 g de harina de arroz glutinoso con un poco de agua fría hasta que no queden grumos y viértela en el puré de calabaza sin dejar de remover; espésalo a fuego suave 5 minutos.
4. Para las bolitas, amasa los otros 60 g de harina de arroz glutinoso con los 40 ml de agua tibia hasta obtener una masa elástica, forma con ella bolitas del tamaño de una avellana y cuécelas en agua hirviendo hasta que suban a la superficie, y 1 minuto más.
5. Añade a las gachas las bolitas y las judías azuki, sazónalas con la sal y la miel y cuécelas 2 minutos más.
6. Sírvelas calientes, en cuencos hondos.
Consejo: El hobak-juk es la clásica papilla ligeramente dulce y fácil de digerir de los desayunos coreanos y de los convalecientes. Las bolitas de arroz glutinoso (saealsim) le dan un bocado agradable y masticable. Si no tienes tiempo para las judías, también puedes prescindir de ellas.
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