1. Corta la ternera en lonchas finas, en sentido transversal a las fibras, y mézclala con 1 cucharada de salsa de soja, la maicena y 1 cucharadita de aceite.
2. Pon en remojo en agua caliente o cuece los fideos de arroz anchos según el paquete, hasta que estén justo tiernos; luego escúrrelos y sepáralos, para que no se peguen; corta la cebolleta en trozos de 4 cm.
3. Calienta el wok a fuego muy fuerte y saltea la carne en 1 cucharada de aceite 1 minuto, hasta que justo se dore; sácala.
4. Vierte 2 cucharadas de aceite en el wok, echa los fideos, extiéndelos y déjalos 1 minuto, para que se tuesten un poco; luego riégalos con la salsa de soja y el azúcar y dales la vuelta con cuidado, levantándolos.
5. Añade el resto del aceite, la cebolleta, los brotes de soja y la carne y sigue levantándolo y dándole la vuelta a fuego fuerte 1 minuto más, hasta que los brotes se ablanden un poco pero sigan crujientes.
6. Sírvelo enseguida.
Consejo: Lo esencial es el «wok hei» cantonés, el aliento del wok: el sabor ahumado solo se consigue en un wok muy caliente y en tandas pequeñas, así que, si tu fuego es pequeño, hazlo en dos veces. No lo remuevas: levanta los fideos, porque se rompen con facilidad.
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