1. Pela la calabaza, quítale las semillas y córtala en dados de 3 cm.
2. En una olla grande, derrite la mantequilla y pocha en ella la cebolla picada fina 6 minutos; luego añade el ajo machacado y sofríelo 1 minuto.
3. Añade la calabaza, vierte el caldo de pollo y, cuando hierva, cuécela 20–25 minutos, hasta que la calabaza esté completamente tierna.
4. Tritúrala con la batidora de mano hasta que quede sedosa y lisa y luego incorpora la mayor parte de la nata; sazónala con la nuez moscada rallada, sal y pimienta.
5. Si está demasiado espesa, aclárala con un poco de caldo; si está demasiado líquida, déjala hervir unos minutos sin tapa.
6. Sírvela en el plato, con el resto de la nata por encima, con picatostes o un poco de queso blanco fresco.
Consejo: La auyama venezolana es una calabaza muy dulce, de pulpa anaranjada; la hokkaido o la butternut dan una crema igual de cremosa y aterciopelada.
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