1. Tuesta ligeramente las nueces en una sartén sin aceite 3–4 minutos y deja que se enfríen.
2. Machaca en el mortero o tritura en la picadora las nueces con el ajo, el chile y la sal hasta obtener una pasta lisa y aceitosa: si aprietas la pasta con la mano, suelta también un poco de aceite de nuez, que es lo que la hace sedosa.
3. Incorpora las semillas de cilantro molidas y el khmeli suneli.
4. Añade poco a poco, sin dejar de remover, unos 200–250 ml de agua hervida templada, hasta que la salsa tenga la consistencia de la nata.
5. Por último, incorpora el vinagre de vino, pruébala y rectifica de sal y vinagre a tu gusto; déjala reposar 30 minutos antes de servir, para que se integre.
6. Sírvela a temperatura ambiente con pollo cocido o asado, pescado, verduras o elarji: es una de las salsas más importantes de la mesa festiva georgiana.
Consejo: La bazhe espesa al reposar; antes de servir siempre puedes volver a aligerarla con un poco de agua. En la nevera se conserva 3–4 días.
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