1. Pela los plátanos macho y córtalos por la mitad a lo largo y luego otra vez por la mitad a lo largo (o hazles cortes en abanico).
2. Mezcla la harina de arroz, el almidón de tapioca, la levadura química, el azúcar y la sal y añade poco a poco el agua fría necesaria para obtener un rebozado espeso, con la consistencia de una masa de crepes.
3. En una cazuela honda o un wok, calienta el aceite a 175–180 °C.
4. Pasa los trozos de plátano uno a uno por el rebozado y deja escurrir el exceso.
5. Fríelos por tandas pequeñas, dándoles la vuelta, 3–4 minutos, hasta que estén dorados y crujientes, y pásalos a papel de cocina.
6. Sírvelos calientes, solos o con un poco de sirope de azúcar de palma, o con una bola de helado de vainilla.
Consejo: Es el dulce callejero favorito de Indonesia y Malasia, para acompañar el té o el café de la tarde. La harina de arroz y el almidón de tapioca le dan su especial textura crujiente; si no tienes plátano macho, usa plátanos firmes, no demasiado maduros.
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