Las pieles de patata crujientes, cargadas de queso y bacon, son las favoritas de la cocina de pub: el bocado perfecto para reuniones entre amigos.
1. Lava las patatas, pínchalas con un tenedor en varios puntos, frótalas con parte del aceite y la sal y ásalas a 200 °C 55–60 minutos, hasta que estén tiernas por dentro.
2. Deja que se templen un poco, para poder cogerlas con la mano, y córtalas por la mitad a lo largo.
3. Vacíalas con una cuchara, pero deja en la piel una capa de aproximadamente medio centímetro, o se desmoronarán.
4. Pinta las pieles por dentro y por fuera con el resto del aceite y hornéalas con la parte cortada hacia arriba a 220 °C 10 minutos, hasta que estén crujientes.
5. Corta el bacon ahumado en dados pequeños, dóralo hasta que esté crujiente y reparte en las pieles junto con el cheddar rallado; salpimiéntalas.
6. Vuelve a meterlas 5 minutos en el horno, hasta que el queso se funda; luego pon encima una cucharada de nata agria y espolvoréalas con la cebolleta en rodajas.
Consejo: No tires el interior de las patatas que has vaciado: es perfecto para un puré o unas croquetas al día siguiente.
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