1. Pon los huevos en una cazuela, cúbrelos con agua fría, llévalos a ebullición y cuécelos 8 minutos; luego pásalos a agua fría hasta que se enfríen lo suficiente para poder cogerlos.
2. Con el dorso de una cuchara, golpea la cáscara de los huevos por todo alrededor, de forma uniforme, para que se cubra de una red de grietas finas, pero sin que la cáscara se desprenda.
3. Lleva a ebullición en una cazuela los ingredientes de la marinada: el agua, el té negro, la salsa de soja, el anís estrellado, la canela, la pimienta de Sichuan, el azúcar y la sal.
4. Echa los huevos agrietados y cuécelos tapados a fuego bajo 30 minutos.
5. Apaga el fuego, deja enfriar los huevos en el líquido y luego déjalos marinar en la nevera al menos 12 horas (y hasta 2 días).
6. Antes de servir, pélalos y sírvelos enteros o partidos por la mitad, tibios o fríos.
Consejo: En China, en las estaciones de tren y en las tiendas de barrio, los huevos al té borbotean todo el día. Cuanto más tiempo pasan en el líquido, más oscuros y más marcados quedan; la marinada que sobra puedes reutilizarla una vez más.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.