El picoteo estrella de las noches de cine: palomitas caseras con una crujiente capa de caramelo.
1. En una cazuela de fondo grueso, calienta las 2 cucharadas de aceite, echa 2–3 granos de maíz y tápala. Cuando estallen, el aceite estará bastante caliente.
2. Echa el resto del maíz en una sola capa, tapa la cazuela y deja que estallen, sacudiéndola de vez en cuando para que nada se queme.
3. Cuando los estallidos se espacien a uno cada 2–3 segundos, retírala del fuego y vuelca las palomitas en un bol grande. Quita los granos duros sin abrir, para que nadie se rompa un diente.
4. Para el caramelo, funde a fuego lento la mantequilla, el azúcar moreno y la miel y luego déjalo hervir 4–5 minutos sin remover: obtendrás un almíbar dorado de burbujas espesas. Incorpora también la sal: el caramelo salado es aún más interesante.
5. Añade media cucharadita de bicarbonato: la mezcla espumará al instante y se aclarará, y así la capa quedará ligera y crujiente.
6. Vierte el caramelo caliente sobre las palomitas, mézclalas rápidamente con dos cucharas, extiéndelas en una bandeja con papel de horno y sécalas 20 minutos a 140 °C. Cuando se enfríen, separa los grumos.
Consejo: El bicarbonato no se puede omitir: sin él, el caramelo queda duro como el cristal, en lugar de ligero y quebradizo.
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