1. Pela las patatas y cuécelas en agua con sal hasta que estén tiernas.
2. Cuece los huevos 9–10 minutos, hasta que estén duros, enfríalos en agua fría y pélalos.
3. Tuesta ligeramente la harina en la mantequilla y luego, sin dejar de remover, vierte el caldo y la leche.
4. Cuécelo 5 minutos, hasta que espese, e incorpora la nata y la mostaza; sazónalo con sal, pimienta blanca y una pizca de azúcar.
5. Parte por la mitad los huevos pelados y ponlos en la salsa caliente para que se calienten; la salsa ya no debe hervir.
6. Sírvelos con las patatas, espolvoreados con abundante cebollino.
Consejo: Usa una mostaza de intensidad media: al cocerse en la salsa se suaviza un poco, pero conserva su sabor.
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