1. Pica muy finos un cuarto de la cebolla morada, el chile serrano y la mitad del cilantro y machácalos con una pizca de sal en un mortero (o en un bol, con un tenedor) hasta obtener una pasta: de ahí viene el sabor.
2. Parte los aguacates por la mitad, quítales el hueso y saca la pulpa con una cuchara al mortero.
3. Aplástala groseramente con un tenedor: no debe quedar completamente lisa, sino con trocitos.
4. Exprime encima el zumo de lima y añade el resto de la cebolla y el cilantro picados finos.
5. Quita las semillas al tomate, córtalo en daditos e incorpóralo con cuidado; sálalo a tu gusto.
6. Sírvelo enseguida, con totopos o para acompañar tacos.
Consejo: Si no lo vais a comer enseguida, alisa la superficie y tápalo con film transparente de modo que toque directamente el guacamole: así no se oscurece.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.