1. Lava el arroz tres veces, ponlo 30 minutos en remojo y luego llévalo a ebullición cubierto con el agua, cuécelo 12 minutos a fuego bajo y déjalo reposar tapado 10 minutos.
2. Mientras tanto, pon las láminas de tofu frito 1 minuto en agua caliente para quitarles el exceso de aceite, exprímelas, córtalas en diagonal por la mitad y ábrelas con cuidado en forma de bolsita.
3. Lleva a ebullición el dashi con la salsa de soja, el mirin y el azúcar, echa las bolsitas de tofu y, presionándolas con una tapa más pequeña, cuécelas a fuego bajo 12–15 minutos, hasta que el líquido casi se consuma; deja que se enfríen en el líquido.
4. Mezcla el vinagre de arroz con el azúcar y la sal, riega con ello el arroz caliente y mézclalo con una cuchara de madera con movimientos de corte; añade el sésamo y abanícalo hasta que esté a temperatura corporal.
5. Exprime ligeramente las bolsitas de tofu y, con las manos húmedas, forma 12 bolitas de arroz pequeñas y mete cada una en una bolsita.
6. Dobla el borde de las bolsitas bajo el arroz y sírvelas en una fuente, con el cierre hacia abajo.
Consejo: El inarizushi debe su nombre al dios Inari, cuyos zorros mensajeros, según la leyenda, adoran el tofu frito. En las tiendas asiáticas también encontrarás bolsitas de tofu ya sazonadas (inari age): con ellas te ahorras la cocción.
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