El arroz con huevo es un plato rapidísimo cuya alma es la textura del arroz: el arroz frío, cocido de antemano, no se apelmaza y queda suelto.
1. Cuece el arroz con antelación en agua con sal, extiéndelo en un plato y deja que se enfríe por completo; lo mejor es usar arroz del día anterior, de la nevera.
2. Calienta mucho un wok o una sartén grande, vierte el aceite y luego el huevo batido.
3. Remuévelo unos segundos, hasta que el huevo cuaje y se rompa en pequeños trozos.
4. Añade el arroz frío y saltéalo a fuego fuerte, removiendo sin parar, para que todos los granos se calienten.
5. Rocíalo con la salsa de soja, sálalo si hace falta (la salsa de soja ya es salada: ¡con cuidado!) y saltéalo uno o dos minutos más.
Consejo: El wok bien caliente y remover sin parar dan como resultado un arroz suelto y ligeramente tostado.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.