1. Lleva el dashi a ebullición en una cazuela y sazónalo con la salsa de soja y la sal.
2. Disuelve la fécula en el agua fría hasta que quede lisa y viértela en la sopa hirviendo, removiendo sin parar; cuécela 1 minuto, hasta que espese un poco.
3. Bate bien los huevos en un vaso con pico.
4. Mantén la sopa a un hervor suave a fuego medio y, removiendo, vierte el huevo en un hilo fino y en círculos.
5. No lo toques durante 10 segundos; luego remueve con cuidado una sola vez y apártala del fuego.
6. Sírvela en cuencos, con cebolleta en rodajas finas.
Consejo: Gracias a la fécula, el huevo no se hunde, sino que queda flotando en la sopa como «nubes» suaves. Vierte el huevo en un hilo fino y desde cierta altura: así las hebras quedan más finas.
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