Una ensalada de pollo al curri, especiada y afrutada: servida fría sobre un lecho de lechuga, es un plato ligero, pero elegante.
1. Cuece la pechuga de pollo en agua con sal y una hoja de laurel, apenas burbujeando, 15–18 minutos, y deja que se enfríe en su caldo.
2. Desmenúzala o córtala en trozos de bocado.
3. Quítale el amargor al curri en polvo: tuéstalo en una sartén sin aceite medio minuto, hasta que huela. Este paso es la clave.
4. Mezcla la mayonesa con el yogur griego, el curri tostado, la miel y el zumo de limón.
5. Incorpora el pollo y las pasas y salpimiéntalo.
6. Enfríala al menos 1 hora y sírvela amontonada sobre hojas de lechuga, espolvoreada con almendras tostadas.
Consejo: Se creó para el almuerzo de la coronación de Isabel II en 1953, de ahí su nombre. El curri crudo deja un sabor a polvo, así que no te saltes de ninguna manera el paso 3.
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