Los chicharrones son la herencia de la matanza del cerdo: dados de tocino fritos hasta quedar crujientes que, con pan recién hecho, son uno de los bocados más sencillos y a la vez inolvidables.
1. Corta el tocino en dados pequeños e iguales: así se harán todos a la vez.
2. Ponlo en una cazuela de fondo grueso y vierte debajo un poco de agua, para que no se pegue al empezar a calentarse.
3. Derrítelo despacio a fuego bajo, para que suelte la grasa de forma gradual.
4. Remuévelo a menudo, hasta que los dados estén dorados y crujientes.
5. Sácalos con una espumadera, escúrrelos sobre papel de cocina, sálalos y espolvoréalos con pimentón.
6. Cuela la grasa derretida que queda en otro recipiente: será una excelente manteca para cocinar.
Consejo: Sírvelos con pan recién hecho y encurtidos: el sabor ácido equilibra agradablemente la riqueza del tocino.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.