1. Corta 8 rebanadas gruesas e iguales de pan y quítales la corteza.
2. Unta generosamente cuatro rebanadas por un lado con mantequilla de cacahuete, cubre cada una con una rebanada sin untar y aprieta bien los bordes.
3. Bate los huevos con la leche en un plato hondo hasta que quede liso y reboza bien los sándwiches por los dos lados, también por los bordes.
4. En una sartén pequeña, calienta el aceite con aproximadamente 1 cm de altura y fríe los sándwiches a fuego medio 1–2 minutos por cada lado, hasta que estén dorados.
5. Pásalos a papel de cocina para que escurra el exceso de aceite.
6. Ponlos en un plato, coloca encima de cada uno una loncha de mantequilla y riégalos generosamente con leche condensada; sírvelos enseguida.
Consejo: Es el contundente desayuno icónico de las cafeterías cha chaan teng de Hong Kong, que suele acompañarse con té con leche de Hong Kong. En lugar de leche condensada también le puedes poner golden syrup o miel.
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