La sopa de tomate casera es un plato sencillo, pero siempre apreciado: dulzona, aterciopelada y rápida de preparar.
1. Pica pequeña la cebolla y póchala en un poco de aceite hasta que esté transparente.
2. Vierte el zumo de tomate y añade el apio en rodajas.
3. Sazónala con azúcar, sal y pimienta: el azúcar redondea la acidez del tomate.
4. Cuécela a fuego lento unos 20 minutos, para que se mezclen los sabores.
5. Sírvela colada o con las verduras, espolvoreada con perejil fresco picado.
Consejo: Si la quieres más sedosa, al final de la cocción también puedes triturarla con la batidora de mano hasta que quede lisa.
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