1. Pela el jengibre y córtalo en láminas finas: cuanto más finas, más sabor suelta.
2. Cúbrelo con medio litro de agua, llévalo a ebullición y déjalo hervir suavemente tapado 10 minutos.
3. Retíralo del fuego y deja que se temple 3–4 minutos.
4. Añade el zumo de limón.
5. Incorpora la miel SOLO ahora, cuando la bebida ya no esté hirviendo: el calor intenso destruye las valiosas enzimas de la miel.
6. Cuélala en tazas, pon en cada una una rama de canela y una rodaja de limón y tómala bien caliente, a sorbos.
Consejo: Es el remedio casero británico tradicional para aliviar la garganta, sin alcohol. No sustituye a ningún medicamento, pero el calor, la miel y el limón sientan realmente bien cuando estás resfriado.
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