1. Mete los vasos o tazas de servir 10 minutos en el congelador, para que el helado se derrita más despacio.
2. Mientras tanto, ralla fino el chocolate negro.
3. Prepara cuatro espressos fuertes (uno por persona).
4. Pon en cada vaso dos bolas de helado de vainilla.
5. En la mesa, vierte sobre cada uno el espresso caliente.
6. Espolvoréalo con el chocolate rallado y sírvelo enseguida, con cucharilla, mientras se encuentran la parte caliente y la fría.
Consejo: Es el postre más sencillo de las trattorias italianas: puedes desmenuzar por encima galletas amaretti, y los adultos también pueden añadir al café un poco de licor amaretto; también se puede preparar con espresso descafeinado.
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