1. Amasa la carne picada con la cebolla picada muy fina, el comino, el pimentón, la mitad de las hierbas, sal y pimienta y luego, con las manos mojadas, forma albóndigas pequeñas del tamaño de una nuez.
2. Ralla los tomates (desecha la piel) y machaca el ajo.
3. En un tajín o una sartén ancha, sofríe el ajo en el aceite de oliva medio minuto, añade el tomate rallado, las especias, el agua y la sal y cuécelo 10 minutos, hasta que espese un poco.
4. Echa las albóndigas, tápalo y cuécelas a fuego bajo 15–20 minutos, hasta que estén hechas, dándoles la vuelta con cuidado una vez.
5. Haz cuatro huecos entre las albóndigas, casca un huevo en cada uno, tápalo y cuécelo 5–7 minutos, hasta que la clara cuaje pero la yema siga líquida.
6. Espolvoréalo con el resto de las hierbas y sírvelo enseguida en el tajín, con pan fresco.
Consejo: El kefta mkaouara es el favorito de los hogares marroquíes y de las casas de comidas de carretera; se come de una fuente común, mojando pan. Si no tienes tajín, una sartén de hierro fundido con tapa es perfecta. Con una mezcla de cordero y ternera queda todavía más jugoso.
Estas cookies son imprescindibles para el correcto funcionamiento del sitio web. El sitio no puede funcionar sin ellas y no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a entender cómo usan los visitantes el sitio web. Los datos se recopilan de forma anónima mediante Google Analytics para ayudarnos a mejorar el sitio.